En la tercera fase de Sabina Estates se han plantado cerca de 50 olivos ejemplares, seleccionados dentro de una producción que supera el centenar de árboles centenarios. Estos olivos, debido a la complejidad de acceso a las parcelas, se introducen en las villas en las primeras fases de obra, definiendo desde el inicio la estructura y carácter del jardín.
Cada ejemplar es elegido individualmente tras un proceso de visitas técnicas, valoración de porte y estado vegetativo, marcaje y una planificación logística adaptada a las particularidades del proyecto.


Además, la normativa vigente en Ibiza prohíbe la entrada de olivos entre el 15 de octubre y el 15 de abril para evitar la posible introducción de serpientes que puedan afectar a especies locales. Esta limitación obliga a coordinar con precisión todo el calendario de selección, transporte y plantación.
El resultado son jardines que reflejan la calidad y la identidad mediterránea del proyecto, integrando olivos centenarios como elementos estructurales que aportan madurez, autenticidad y continuidad en el tiempo.
