Hay decisiones que se toman mucho antes de comenzar una plantación y que condicionan directamente el resultado final de un jardín. La selección de ejemplares es una de ellas.
Cada proyecto tiene una escala, una arquitectura y un paisaje propios. Por eso, la elección no consiste simplemente en encontrar árboles llamativos, sino en identificar aquellos ejemplares capaces de integrarse de forma natural en el conjunto.
En Acer Espacios Naturales realizamos personalmente este proceso de selección. Recorremos viveros, estudiamos distintas alternativas y analizamos aspectos como el porte, la estructura, las proporciones, el estado vegetativo y la presencia de cada ejemplar.

Cuando trabajamos con árboles maduros, esta elección adquiere todavía más importancia. Cada pieza es única y tiene una forma, un carácter y una evolución diferentes.
La experiencia permite anticipar cómo funcionará ese ejemplar una vez incorporado al proyecto: su relación con la arquitectura, la escala del espacio, las visuales o el resto de la vegetación.
Un árbol extraordinario no siempre es el árbol adecuado.


Muchas veces, detrás de un jardín que parece natural y perfectamente integrado, hay numerosas decisiones previas que no se ven.
Seleccionar, proyectar, construir. Crear paisaje.